Atrición lingüística: olvidar la lengua materna


Atrición es una palabra que comúnmente se emplea para designar el arrepentimiento por haber ofendido a Dios y temer al castigo divino. En el estudio del lenguaje, sin embargo, se usa el concepto de atrición lingüística para hablar del proceso socio-cognitivo mediante el cual se "olvida" o pasiviza una lengua por falta de uso y de input.



La razón más común, es evidentemente la falta de uso. Aunque es más factible y predecible que el dominio de una segunda lengua (L2) disminuya cuando esta no se habla con frecuencia y/o no alcanzó un nivel alto de desarrollo (e.g. hablaba muy bien inglés cuando vivía en Estados Unidos pero ya hace mucho que no voy) también se puede llegar a perder el dominio y la fluidez en nuestra lengua madre (L1).

Aunque resulta difícil creer que podemos llegar a olvidar nuestra primera lengua, la atrición de L1 es un fenómeno común, sobretodo en migrantes que optan por incorporarse a la cultura dominante de su nuevo país de residencia ya sea por trabajar/vivir en un lugar donde pocos hablan la lengua materna, entablar relaciones de amistad o de pareja con hablantes nativos de la L2 o simplemente por cuestiones de prestigio lingüístico en el que hablante hace un esfuerzo por no ser una minoría étnica y busca conscientemente remplazar (y no añadir) la cultura de origen por la nueva, aunque el precio a pagar sea la lengua y con ella también la identidad.

Hay que tomar en cuenta que un hablante bilingüe siempre tendrá cierto grado de influencia interlingüística; no obstante, la atrición de L1 se puede identificar en una pronunciación con un acento que deja de sonar nativo, el uso de construcciones sintácticas poco comunes o agramaticales y el uso excesivo de calcos semánticos o palabras tomados directamente de L2.

Algunos casos famosos de atrición lingüística son los siguientes.


  • Regilio Tuur

Boxeador olímpico nacido en Suriname (1967) y criado en los Países Bajos. Se mudó a los Estados Unidos en 1988 y en 2014 fue atacado por el público neerlandés por ser incapaz de expresarse en su lengua materna.

  • Bowe Bergdahl 
Soldado norteamericano que duró cinco años como prisionero del Talibán. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, su padre alertó a los medios de comunicación sobre la pérdida del dominio del inglés en el habla de su hijo.



  • Steffi Graff 
Tenista alemana casada con un estadounidense. En el año 2000 ambos se mudaron a los Estados Unidos. En 2007, cuando regresó a Alemania para aceptar una premio por su labor humanitaria, la deportista tuvo que disculparse ante la audiencia, pues su alemán ya no era el de un hablante nativo. 









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