De la pluma al algoritmo: la revolución digital en los estudios lingüísticos
Durante casi toda su historia, la lingüística vivió en bibliotecas y aulas. Hoy también vive en servidores. Cada vez que le pedimos a Siri que nos despierte temprano, que el chatbot del banco nos cierre una cuenta o que ChatGPT nos resuelva la vida, estamos usando tecnologías que se apoyan, sepan o no sus creadores, en más de un siglo de investigación lingüística. Esta entrada es un recorrido breve por ese camino y una reflexión sobre lo que falta: que las máquinas entiendan no solo la lengua, sino a todos sus hablantes. De la estructura a la sociedad A finales del siglo XIX, los estudios de geografía lingüística de Hugo Schuchardt y Jean-Pierre Rousselot mostraron algo que hoy parece obvio: los miembros de una misma comunidad, incluso de una misma familia, pronuncian distinto según la generación a la que pertenecen (Blecua, 1973). La idea chocó con los neogramáticos, que sostenían que los cambios fonéticos eran regulares, sin excepciones y condicionados solo por el contexto lingüíst...