a {text-decoration: none; } En la punta de la lengua: Spanglish: ¿Mezcla o dialecto?

10 oct. 2012

Spanglish: ¿Mezcla o dialecto?


Durante los últimos siglos, el español ha sido una lengua ampliamente difundida a lo largo y ancho del planeta y esto ha provocado que hoy en día sea la segunda  lengua con mayor número de hablantes con alrededor de 358  millones de hispanohablantes (Pettinari 2010). Esto por obvias razones ha provocado la alteración y modificación de las categorías léxicas e incluso gramaticales del español “estándar” y ha dado vida a incontables dialectos. Un claro ejemplo de este fenómeno es la forma en la que el español mexicano al estar tan proximo al inglés norteamericano, ha originado un peculiar y  a veces repudiado dialecto conocido como spanglish que se habla mayormente en la franja fronteriza, el  sur, suroeste y oeste de los Estados Unidos.
Debido a este  gran choque cultural y lingüístico la frontera entre México y Estados Unidos se ha convertido en un punto de suma importancia para el desarrollo de nuevas formas de comunicación entre las personas que cohabitan en este amplio punto geográfico. Ya sea Tijuana- San Diego, Cd. Juárez-El Paso o  Reynosa –McAllen, el español se ha visto alterado  morfosintácticamente por ambos idiomas que aunque son de la misma familia lingüística, provienen de dos ramas distintas.  
Como bien lo dice Grijelmo (2001) en apenas medio siglo el inglés ha colocado en nuestras bocas tantas palabras como el árabe en ocho siglos. Esto puede apreciarse principalmente en las diferencias que los habitantes del centro y sur de México encuentran en el español utilizado por los del norte, quienes a pesar de utilizar un gran número de anglicismos, a su vez tampoco hablan el spanglish de los inmigrantes latinos en Estados Unidos, ya que la mayoría de los mexicanos que siguen radicando en México, consideran a este dialecto como ignorante y falto de educación.
Lamentablemente, hoy en día la perspectiva social de los estadounidenses y mexicanos fronterizos, margina de gran manera a este híbrido sociolingüístico al cual  se denomina con nombres como: chicanos, pocos, mojados o “los que no son ni de aquí ni de allá”, lo cual deja bastante claro  la postura que ambas culturas tienen con respecto a esta comunidad cada vez menos minoritaria.
De acuerdo con Silva-Corbalán (2000)  el spanglish es simplemente un estado de transición por el cual el inmigrante mexicano (nativo del español) tiene que pasar  ya que en la mayoría de las casos la primera generación de inmigrantes es monolingüe de español, la segunda bilingüe y la tercera monolingüe del inglés, con la cual  se finaliza el proceso de adaptación a la cultura estadunidense  y a la lengua inglesa. Es por eso que la opinión de los mexicanos y estadounidenses “puros” es decir, que supuestamente conocen más a profundidad su lengua y cultura, consideran a este híbrido como un fenómeno repulsivo que desacata las reglas lingüísticas prescritas, puesto que al ser los que se quedaron en el limbo, no tienen una identidad formada y no se sienten identificados con ninguna de las dos naciones que tienen en ambos lados. 
En mayor o menor escala los hablantes del spanglish  están conscientes que su forma de comunicarse no es bien vista ni aceptada por las comunidades lingüísticas formales que los rodean y precisamente esto es un factor importante por el cual  no se puede  considerar al spanglish como un dialecto del español  sino como un simple revoltijo de léxico inglés y el español, como  propone Moreno de Alba (2003) al afirmar que obviamente ese spanglish no es (ni tiende a ser) un criollo o pidgin. Para ello, entre otras cosas, se requeriría que los chicanos utilizaran siempre el spanglish, lo impusieran a los demás hispanohablantes y fuera usado en los medios de comunicación.
En mi opinión creo que es muy cierto que  If you don’t believe it, nobody will,  así que basándome en algunas de las conjeturas hechas por los lingüistas citados anteriormente, lo que sería mejor para el pleno desarrollo y reconocimiento social de esta comunidad híbrida que tiene lo mejor y lo peor de dos mundos, es empezar a estructurar las bases lingüísticas del dialecto, comunicarse socialmente en spanglish en cualquier contexto y difundirlo lo más uniformemente que se pueda. Estoy seguro que algunos interesados tiene que haber en tomar Chicano as a Foreign Language para que así paulatinamente, tanto los mexicanos y estadounidenses "puros" [termino extremadamente debatible] comiencen a ver a la comunidad chicana como una cultura que va mucho más allá de una simple mezcla, dejando así que este grupo tan peculiar siga construyendo una cultura, lengua e identidad propia. 

Referencias
Corvalán, S. (2000). El español de los Estados Unidos: El lenguaje de los hispanos. Madrid:  MAPFRE

Moreno, J. G. (2003). La lengua española en México: Español y Espanglish en los Estados Unidos. México: FCE.

Paz, Y. (2005). Inglés, español o “spanglish” en los Estados Unidos: Un largo debate para el siglo XXI. Estudios de lingüística aplicada, 41, 55-65.

Pettinari, M. (2010).  Spanglish. Química Viva, 9 (2), 97-101.

Spicer-Escalante, M. (2007). Análisis lingüístico de la escritura bilingüe (español-inglés) de los 
hablantes de  español como lengua hereditaria en los Estados Unidos. Estudios de lingüística aplicada, 45, 66-77.

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